George Ramos

Ciudad de México, 1982
Fotógrafo mexicano viviendo en Barcelona. Sus proyectos fotográficos y audiovisuales generalmente provienen de experiencias personales. Específicamente, abordan temas de sexualidad, género, diversidad y desigualdad.

El cuerpo aparece como el sitio donde son visibles las marcas del abuso, la privación de la libertad, y las huellas de la agresión y la represión. Se involucra con estos temas, compartiendo su historia personal, pero también busca otras voces a través de la investigación que incluye entrevistas, encuestas y visitas a diversos lugares.

Alzar la voz le ha llevado a ser jurado en el Festival de Cine de Alicante 2024 en la categoría Mejor Cortometraje LGBT+, exponer en la Biblioteca Sagrada Familia 2024 y en la Bienal de Fotografía de Andorra 2025, ganar el visionado de proyectos de la marca fotográfica Sigma 2024 y, recientemente, ganar el PHOTO PRIDE AWARD 2026.


“Por mí,
por los liberados,
por los silenciados,
y por los que partieron callados.”

“Por mí,

por los liberados,

por los silenciados,

y por los que partieron callados.”

La pérdida

Tenía 14 años cuando un hombre me arrebató algo que me pertenecía en la cancha 3 del Deportivo Xochimilco, en Ciudad de México. Salí en bicicleta. Volví herido, pero en silencio. Intenté regresar a casa, pero me perdí en el camino, en mí. No supe cómo volver a mi hogar. Ni al cuerpo, ni a la voz. Durante 22 años guardé silencio después de un abuso sexual.

Hasta ahora descubrí en Google Maps que aquel lugar estaba apenas a catorce minutos de mi casa. Pensé que ahí me esperaba el refugio, pero al volver entendí que en esa casa también habitaba la soledad y el silencio. Por miedo, no pude decir a mis padres lo que había pasado, creía que el silencio me protegía, pero solo levantó muros entre nosotros.

Hoy vuelvo con una cámara al lugar, ya no como un adolescente confundido, sino como sobreviviente. La figura masculina aparece en las fotografías como una presencia fantasma: clandestina, inquietante, inevitable. No la busqué. Se filtró sola, como si el recuerdo la invocara. ¿Casualidad? Esta serie no es una respuesta, es una cicatriz abierta que encontró forma en la imagen.

Los mapas intervenidos de Google Maps, cada trazo rojo sobre el territorio, son registros de rutas perdidas, distancias emocionales, caminos marcados por el miedo. ¿Qué tan lejos estaba realmente? ¿Y si el peligro también habita cerca, incluso en casa? Este trabajo es un intento de comprender cómo el trauma deja marcas invisibles, pero persistentes.

Invité a otros sobrevivientes a compartir sus historias: ¿Quién ha vivido un abuso sexual? ¿Qué edad tenían? ¿Dónde estaba su refugio?

La pérdida, no busca consuelo, sino mirada. Es el rastro de una voz que, al fin, se atreve a decir: esto me pasó. Tal vez, en este viaje, podamos encontrar juntos algo que hayas perdido.