José Antonio Lamadrid

Sevilla 1962. Inició su carrera en Diario 16 y la Agencia EFE en 1987. Ha trabajado para diversos medios nacionales e internacionales y sus imágenes han sido publicadas en revistas como Le Figaro, Le Monde, Paris Match, 6Mois, TIME, The Sunday Times, Stern, Der Spiegel, La Repubblica, El País Semanal o Interviú, además de colaborar con agencias como Getty, Cordon Press, Cover y Bluephoto.

Su enfoque documental se caracteriza por una mirada social, reflexiva y comprometida, abordando temas humanos con profundidad y sensibilidad.

Ha sido reconocido con galardones como el Premio Andalucía de Periodismo, f/DKV, Descubrimientos PhotoEspaña, Premio Revela, Mención de Honor IPA, Shoot4Change, GEA Photowords y el Premio Doñana.

Ha expuesto su obra en numerosas muestras individuales y colectivas en Europa, y ha participado como autor o coautor en varios libros fotográficos.

Actualmente trabaja como fotógrafo independiente, combinando proyectos personales con encargos editoriales y expositivos.

Tres tres tres

Alejandro, Álvaro y Jaime son trillizos con autismo, un trastorno neurológico que en 2012 afectaba a 1 de cada 166 niños y en 2024, a 1 de cada 100. El autismo implica dificultades en la comunicación y socialización, dificultando las relaciones normales.

Sus padres, Noelia y Jaime (fallecido en 2016), notaron diferencias desde los doce meses: no respondían a llamados ni señalaban objetos de interés. A los tres años fueron diagnosticados tras descartar sordera o problemas neurológicos/genéticos.

Álvaro sufrió una lesión cerebral y asistió a un centro especializado. Alejandro y Jaime estudiaron en un aula especial hasta los 21 años. Aunque Jaime y Álvaro son gemelos y Alejandro mellizo, presentan distintos grados de autismo.

Alejandro, “el artista”, dibuja y arma puzles de más de mil piezas desde los seis años. Álvaro crea “inventos” con plastilina o pequeños objetos. Jaime tiene memoria prodigiosa y, tras la muerte de su padre, se convirtió en el portavoz de los tres.

Este proyecto fotográfico, iniciado en 2012 y desarrollado hasta 2024, busca concienciar sobre el autismo, documentando su vida y resaltando la importancia de la inclusión. Además, inspira a otras familias al demostrar que, con amor y dedicación, el progreso es posible, aunque muchos con autismo permanezcan en un mundo aislado y repetitivo.