Carlos Folgoso

Verin, 1982

Su trabajo ha sido publicado por National Geographic, Geo, Stern, Vanity Fair, Sunday Times, Der Spiegel o The British Journal of Photography; ha sido expuesto en el Museo del Hermitage, en Brooklyn Bridge Park o en el Real Jardín Botánico, y ha obtenido diferentes reconocimientos: POYi, Vital Impacts, Marco Pesaresi, FotoSlovo, LensCulture Critic’s Choice, Premio Galicia de Fotografía Contemporánea, ZEKE Award, Moscow International Photo Awards, Nuevos Talentos (Gijón), Jesús Bárez OnPhoto (Soria), Estação Imagem Mora, FotoFilmic o Revelar’t.

En 2020 sufrió una lesión de columna. Desde entonces, comenzó Alén do Lago, un proyecto en el que explora Galicia desde una perspectiva autobiográfica. Para The Shining Land viajó durante cuatro años a zonas del Lejano Oriente Ruso. World’s Place Apart es un proyecto sobre una comunidad autoexcluida de la sociedad que comenzó en 2005. Además de estos proyectos, también ha cubierto la tragedia del mar de Lampedusa, la crisis migratoria en el Mediterráneo o el éxodo de refugiados desde Oriente Medio.

Alén do lago

Toño llegaba a casa con sacos de nueces diciendo que se los había regalado su novia, Rosa Mary, pero Rosa Mary sólo existía en los sueños de Toño. La casa de Adolfo y Raúl fue incendiada por sus vecinos mientras ellos estaban dentro, a causa de disputas por el monte comunal. María emigró, dejando atrás a su único hijo, Emilio. Años más tarde, Emilio moriría a causa del alcoholismo que arrastraba desde su adolescencia. En Sabucedo la población de caballos salvajes se ha reducido a la mitad en los últimos años, ya que han ido perdiendo el espacio por el que corrían libremente. Jesús construyó una casa, pero nunca llegó a vivir en ella. El pueblo de Aceredo quedó sumergido bajo el embalse de Lindoso en 1992, cerrando un capítulo de la vida gallega. Tres décadas después, la escasez de agua ha secado el embalse de Lindoso, dejando a la luz los restos fantasmales de una aldea que antaño estuvo llena de vida.

Todas estas historias resuenan en la Galicia rural y en su frontera con Portugal, una tierra donde mito y leyenda modelan un paisaje marcado por la ausencia y la lucha de sus habitantes por seguir adelante. Galicia afronta hoy el abandono del territorio y fenómenos climáticos extremos. En 2025 sufrió la peor oleada de incendios de su historia, con casi 120.000 hectáreas calcinadas. Las sequías vacían los embalses, las plantaciones de eucalipto se expanden aceleradamente y los proyectos industriales agrandan la brecha entre los deseos del beneficio inmediato y la supervivencia a largo plazo.

Alén do lago es a la vez documental y personal. Tony es mi tío, Jesús era mi abuelo, Adolfo y Raúl son mis amigos, María era mi abuela y Emilio era mi padre. Las imágenes nacen en los espacios de mi infancia, mi casa familiar o los bosques donde yo jugaba cuando era niño, y pretenden explorar el peso del exilio generacional, el silencio y la resiliencia. Este proyecto se plantea como un viaje metafórico al alma de un territorio atravesado por la memoria. Galicia aparece como un lugar en tensión —entre dolor y fortaleza, leyenda y realidad, cuidado y abandono— donde la fotografía trata de capturar un equilibrio: aquel en el que la resistencia y la nostalgia se entrelazan, y la tierra se convierte en espejo de una lucha constante por no desaparecer.