José Colón

Sevilla, 1975

Es un fotógrafo documental y fotoperiodista freelance español especializado en conflictos armados, migración, refugiados y derechos humanos. Con base entre Barcelona y Ucrania, desde 2022 trabaja de manera continuada en el Donbás, donde documenta la guerra desde una perspectiva centrada en la vida cotidiana bajo conflicto prolongado. Actualmente reside en Kramatorsk, en el este de Ucrania. Su trabajo aborda cómo la violencia transforma el territorio, la arquitectura y las dinámicas de supervivencia civil. Ha desarrollado proyectos en ciudades próximas al frente como Sloviansk, Kostiantynivka, Pokrovsk o Chasiv Yar, alejándose de la cobertura puntual para centrarse en procesos de desgaste y adaptación prolongada. Sus imágenes han sido expuestas en España, Italia, Alemania, Francia, Brasil y Estados Unidos, y han sido publicadas en distintos medios y revistas internacionales. Ha colaborado artísticamente con instituciones como el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, el Museo de Historia de Barcelona y el Museo de Historia de Zaragoza. Trabaja con varios periódicos internacionales, periodistas y la agencia de noticias Anadolu.

War, Ongoing

Esta serie se inscribe en una tradición documental que entiende la guerra no como acontecimiento excepcional, sino como sistema de organización del territorio y de la vida cotidiana. Realizadas entre 2022 y 2026 en Ucrania como foco central en la zona de el Donbás, las imágenes se sitúan en un contexto marcado por la prolongación del conflicto entre Ucrania y Rusia, cuya intensidad no depende únicamente de los combates visibles, sino de su capacidad para transformar de manera permanente el espacio habitado.

Desde 2014, el Donbás ha sido una región atravesada por desplazamientos, ocupación militar, destrucción de infraestructura y una progresiva erosión de las fronteras entre lo civil y lo bélico. La invasión rusa a gran escala iniciada en 2022 profundizó esta situación, convirtiendo ciudades, pueblos y áreas agrícolas en territorios de adaptación constante. En este contexto, la guerra deja de percibirse como interrupción temporal para convertirse en una lógica material que reorganiza el tiempo, la arquitectura y las formas de supervivencia.

El trabajo evita deliberadamente los códigos visuales asociados al fotoperiodismo de impacto. No hay énfasis en el instante decisivo ni en la espectacularidad de la destrucción. En cambio, las imágenes observan procesos de desgaste: estructuras reparadas precariamente, espacios domésticos convertidos en refugios permanentes, infraestructuras que alternan entre reconstrucción y ruina. La repetición sustituye al acontecimiento; la violencia aparece sedimentada en el paisaje.

Más que documentar operaciones militares o episodios específicos, esta serie examina cómo la guerra modifica la experiencia cotidiana y produce nuevas formas de normalidad bajo amenaza continua. Las trincheras, los controles, las barreras improvisadas y los edificios parcialmente habitables no funcionan aquí como símbolos excepcionales, sino como elementos integrados a la vida diaria. El territorio se presenta como un espacio de coexistencia entre resistencia, agotamiento y adaptación.

En esta perspectiva, el Donbás no aparece únicamente como frente geopolítico, sino como entorno vivido. Esta serie propone una lectura de la guerra desde su duración: una condición acumulativa donde el tiempo no avanza hacia la resolución, sino hacia una densificación constante de la incertidumbre y del deterioro. No hay cierre narrativo ni promesa de desenlace. Las imágenes permanecen dentro de un conflicto todavía abierto, cuya continuidad define tanto el paisaje como las posibilidades mismas de habitarlo.